Imprima esta página
EXPLORAR – INSPIRAR – SANAR

Nuestro verdadero hogar

La Lección Bíblica de la Ciencia Cristiana de esta semana, titulada “Alma y cuerpo”, comienza con las palabras del Apóstol Pablo a los Corintios de ver “como en un espejo la gloria del Señor”, y la maravilla de nuestro ser “[transformada] de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” (2 Cor. 3:18, Texto Áureo). En el primer siglo D.C., cuando Pablo escribió, los espejos no eran frecuentes, y una persona podría asombrarse al ver su propio reflejo por primera vez. Por supuesto que los espejos son comunes hoy en día, pero todavía necesitamos un claro entendimiento de nuestra identidad como el reflejo del Alma, y nuestro dominio sobre el cuerpo humano, expresando “la gloria del Señor”.

La Lectura Alternativa de esta Lección incluye alusiones al Templo Judío en Jerusalén, sus “moradas”, “atrios”, “altares”, —“la casa de mi Dios” (ver Salmo 84:1–3, 10). La Sección I continúa este tema con las palabras de Salomón, el constructor del Templo, y su comprensión de que Dios no puede estar contenido en una construcción física (ver 1 Reyes 8:27, cita 3). Las palabras atribuidas a Pablo en el libro de Hechos también apuntan hacia templos y cuerpos materiales, y concluyen que “vivimos, y nos movemos, y somos” en Dios (Hechos 17:28, cita 4). Una cita correspondiente de Ciencia y Salud se refiere a Ptolomeo, el antiguo astrónomo que concluyó incorrectamente que el sol y los planetas giraban alrededor de la tierra, para ilustrar el punto de que el Alma, Dios, no está en el cuerpo (ver pág. 122–123, cita 2).

Dios es nuestro “refugio” (Salmo 90:1, cita 5), o “casa” (Salmo 27:4, cita 7). La poesía de los Salmos en la Sección II de nuevo se refiere a “su templo” (Salmo 27:4, cita 7) y “santuario” (Salmo 62:2, cita 6), y uno siente que no solo el Templo en sí mismo, sino lo que significa para el escritor—sus anhelos espirituales y auto-consagración, y la proximidad y gloria de Dios— están contenidos en estos versos. Son seguidos por un verso de 1 Corintios que usa el espejo como metáfora, quizá refiriéndose a la imagen imperfecta reflejada en los antiguos espejos de metal pulido y comparando esa imagen borrosa—“por espejo, oscuramente”—con el encuentro vivo en el cual cada rasgo es trazado claramente “cara a cara” (1 Cor. 13:12, cita 8). Ciencia y Salud se refiere a “vislumbres de la realidad fundamental” reveladas en el nombre de un lago en New Hampshire, al cual los Nativos Americanos llamaron Winnipesaukee, o “La sonrisa del Gran Espíritu” (pág. 477, cita 7).

En un pasaje de Lucas que es análogo a una parte del Sermón del Monte en Mateo, somos amonestados para no permitir que la luz que está en nosotros se convierta en oscuridad (Lucas 11:35, cita 11). Luego las palabras de Pablo a los Romanos continúan con el contraste entre “la carne” y el “Espíritu” así como también con la comparación entre los resultados de “ocuparse de la carne”, lo cual es “muerte”, y “ocuparse del Espíritu”, lo cual es “vida y paz” (Rom. 8:5, 6, cita 12).

La Sección IV se centra en la historia del Rey Asa (2 Cron. 16, cita 15). El “vidente Hanani”, un profeta, o portavoz de Dios, critica la tonta alianza de Asa con Siria. La Nueva Versión Internacional de la Biblia traduce sus palabras a Asa en el verso 9: “El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles”. Cuando Asa se enferma, se inclina hacia los médicos, y no hacia Dios. Ciencia y Salud contrasta los enfoques de “el médico que hace uso de la materia” y “el metafísico” (pág. 423, cita 19) para tratar a la enfermedad.

La Sección V incluye un relato de curación del ministerio de Cristo Jesús en el Nuevo Testamento (Lucas 13:11–17, cita 18). El “espíritu de enfermedad” que ha deformado por casi dos décadas a una sufrida mujer provoca esta respuesta de él: “Mujer, eres libre de tu enfermedad”. Su libertad resultante sacude al presidente de la sinagoga, quien discute con Jesús. Superficialmente, el intercambio entre ellos es acerca de la observancia del día de reposo, pero va mucho más profundo que eso. Aún los animales domésticos son desatados para beber en el día de reposo. ¿Por qué debería un “hijo de Abraham” tener menos derechos? Quizá Jesús está instando a un cambio en el pensamiento que permitirá a sus oyentes ganar libertad y control sobre el cuerpo mediante la espiritualización de los pensamientos que lo controlan.

Nuestro falso sentido de cuerpo—“morada terrestre, este tabernáculo”—eventualmente dará lugar a “un edificio [de Dios], una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos” (2 Cor. 5:1, cita 20). Este pasaje extendido de 2 Corintios es una de las seis cartas de Pablo en esta Lección Bíblica; es parte de un texto más grande que lleva este encabezado en mi Biblia King James: “La esperanza Cristiana; su verdadero hogar”.

Michael Hamilton enseña religión en Principia College en Elsah, Illinois, Estados Unidos.

Share
Share
Tamaño del texto
© The Christian Science Publishing Society. All rights reserved.
Todos los derechos reservados. Términos de Uso.  |  La Cruz y la Corona  |  Contáctenos