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La lucha contra el magnetismo animal

Las memorias de Nehemías, quien reconstruyó los muros de Jerusalén a pesar de la resistencia enemiga, ocupa la mayor parte de la Lección Bíblica de esta semana, titulada “Denuncia de la nigromancia antigua y moderna, alias mesmerismo e hipnotismo”. Nehemías no sólo salpica la historia con un poco de drama e intriga aquí y allá, sino que lo más importante es que este hombre devoto comparte con nosotros las oraciones que hizo en cada etapa de su misión. No se imaginaba que generaciones futuras serían beneficiadas por la total confianza de había puesto en la guía de Dios. La construcción del muro, 2500 años atrás puede que suene como algo muy alejado de nuestra experiencia, pero la historia está llena de personajes que fueron llamados por Dios para ayudarlo en Su causa, y el presente no es una excepción a esto.

La lectura alternativa y la Sección 1, proveen un buen equipo para los que batallan para Dios. Nehemías hubiera entendido los versículos que nos dicen cómo reconocer el mal y lo que la Ciencia Cristiana llama “magnetismo animal”, como se explica en la Lección. “The Interpreter’s Bible” dice: “El malvado cree que es autónomo y que no ha de rendir cuentas a nadie” (Salmos 64:5); mientras que “The Expositor’s Bible Commentary” dice: “Sus pecados serán como un boomerang que volverá a él” (Salmos 64:8)

El relato de Nehemías comienza en la Sección 2 de la Lección con las noticias desalentadoras acerca de Jerusalén, cuyas paredes en ruinas, eran una invitación para el rapto y el saqueo. Nehemías no vivía cerca de Jerusalén. De hecho, 140 años antes, su familia había sido forzada a salir de Judea. Aunque los judíos entonces vivían en el imperio Persa, Jerusalén aún era su hogar, y a ella pertenecía su lealtad. Atónito ante la magnitud de la situación, Nehemías cayó en un período de cuatro meses de luto, ayuno y oración. Pero el texto áureo de esta semana pudo haber sido su grito de recuperación: “En Dios haremos proezas, y él hollará a nuestros enemigos” (Salmo 108:13); después de lo cual podría haber surgido la conclusión del salmista de que los rectos no necesitan tener miedo de “malas noticias” (Salmo 112:7, cita 2). Ninguna noticia por mala que fuera podría superar la omnipotencia de Dios.

Uno podría pensar que Nehemías habría estado de acuerdo con la segunda cita de Ciencia y Salud, "Resistiéndoos al mal, lo vencéis y probáis que es nada.” (pág. 446). Él le pidió ayuda a Dios al tiempo que iba a ver al gran rey de Persia aquel día. ¿De qué manera podría él, el coopero del rey, ayudar a su gente? A lo cual un pasaje de Ciencia y Salud provee una respuesta: “El deseo es oración; y nada se puede perder por confiar nuestros deseos a Dios, para que puedan ser modelados y elevados antes que tomen forma en palabras y en acciones.” (pág. 1, cita7). Nehemías oró silenciosamente durante la reunión. Él y el rey disfrutaban de una inestimable confianza mutua, aún así el debe de haberse sentido muy humilde al dejar el palacio como arquitecto y constructor de los muros de Jerusalén. Esta tenía que ser la obra de Dios.

Gracias a la Orden Real, Nehemías llegó a Jerusalén a salvo y con todo lo necesario. Estaba acostumbrado a guardar secretos, lo cual hace un leve eco de otra cita de Ciencia y Salud: “Para orar como se debe, hay que entrar en el aposento y cerrar la puerta.” (pág. 15, cita 14) Luego de tener algunas charlas con los dignatarios locales, dijo: “Levantémonos y edifiquemos” (Nehemías 2:18, cita 8).

Cuando los vecinos de Jerusalén oyeron que las paredes habían sido levantadas hasta la mitad, quisieron avergonzarlos. Querían esa ciudad para ellos. Los judíos respondieron volviéndose en oración a Dios y colocando guardias durante todo el día. Los planes del enemigo fracasaron. Ciencia y Salud pone en guardia a los constructores de hoy … “sed una ley para con vosotros mismos, que la mala práctica mental no puede dañaros ni dormidos ni despiertos.” (pág. 442, cita 7) Cuando los enemigos de Nehemías vieron que no pudían dañarlo, trataron de engañarlo de una manera más sutil para parar la obra. El salmista llama a burlas como estas, “redes” (como las trampas para atrapar pájaros). Ciencia y Salud las describe como “ocultos métodos mentales” (pág. 571, cita 1). Pueden leer acerca de la admonición cortés pero penetrante sobre estas reden en la sección 6.

La Lección concluye con Cristo Jesús haciéndole frente a la oposición que se levantaba contra su divina misión. En el caso de un joven epiléptico, él debe hacer frente a una batería de opositores –crítica de autoridades, las convulsiones del joven, un padre angustiado, una enorme multitud y más. Su reprensión era “incisiva y pungente”, dice Ciencia y Salud (pág. 7, cita 14). Las palabras de Jesús “Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él” obtuvo como contraataque otra convulsión y hasta una declaración de muerte, pero él silenció exitosamente a ambas con amor y firmeza y lo levantó tomándole de la mano. (ver Marcos cáp. 9, cita 14)

Esta Lección Bíblica nos enseña a mantenernos alerta durante nuestras misiones, con verdades y reprensiones a mano. Entonces denunciaremos y veremos a través de las "evidentes imposiciones" de la existencia material, como hizo Mary Baker Eddy (ver Ciencia y Salud, pág. 99, cita 29).

Olene Carroll realiza visitas guiadas a través de Tierra Santa y vive en Clayton, California.

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