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EXPLORAR – INSPIRAR – SANAR

En la tabla de tu corazón

La Lección Bíblica de esta semana, titulada "Verdad," imparte la sabiduría de que la verdad no es descubierta o discernida con el intelecto, sino con el corazón.

En la Biblia, el término corazón a menudo representa nuestros deseos, nuestra voluntad, y la esencia de quién somos como semejanza de Dios. La palabra hebrea es leb¸ y es definida en la concordancia de Strong como "hombre interno, mente, voluntad, corazón, comprensión".

La Lección de esta semana presenta una colección de sabiduría inspirada de los libros de Proverbios y Salmos, y los Evangelios. Esta sabiduría aclara que la mejor manera de descubrir y vivir la verdad es a través de los deseos del corazón--a través de la humildad, la honestidad, y el amor desinteresado.

La Lectura Alternativa contiene una muestreo de Proverbios, una colección de dichos con "sabiduría", con los capítulos del uno al nueve ofreciendo consejos específicos de un padre o anciano a un joven que sale solo para enfrentarse con el mundo. El segundo versículo de la Lectura Alternativa dice: "Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón" (Prov. 3:3). Escribir algo en una tabla sería esculpir palabras en una piedra—grabarlas permanentemente en nuestro ser.

Los escritores Bíblicos reconocieron que practicar las virtudes era un requisito para el discernimiento de la verdad. En Proverbios 3:5 se enuncia lo que a menudo se considera la "puerta que lleva a la virtud," a la sabiduría, que es la humildad. Dice: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia." Y más adelante dice: "No seas sabio en tu propia opinión."

Claramente, nada es más importante que el reconocimiento de la verdad de Dios, con apertura mental y la voluntad de recibirla. El Salmista, llamando a Dios, cantó: "Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán" (Salmos 43:3, cita 4)

En el Evangelio según Mateo, cuando Jesús habla con sus discípulos, se ha eco de una frase de Isaías 6:10 para explicar por qué la gente no entiende todas sus enseñanzas espirituales: "Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado," queriendo decir que su corazón se ha enfriado, se ha vuelto poco receptivo (13:15). Esto es muy desafortunado, porque "de otra forma verían con sus ojos, y oirían con sus oídos, y entenderían con sus corazones, y me buscarían, y yo los sanaría" (de acuerdo a la versión New International Version, en Inglés).

Pero tal como se nos hace recordar en la Sección 2, el corazón es iluminado y receptivo cuando practicamos expresar nuestras virtudes otorgadas por Dios. Ciencia y Salud resume el punto de esta forma: "El sentido espiritual de la verdad tiene que obtenerse antes que la Verdad pueda comprenderse. Ese sentido se asimila sólo a medida que seamos honestos, abnegados, bondadosos y humildes" (p. 272, cita 9).

El Apóstol Pablo entendió la necesidad de ser honesto. Al escribir a la iglesia en Corinto, enfatizó la importancia de ser veraz (ver 2 Corintios 4:2, cita 11). Pablo mismo había sido acusado de ser astuto y engañoso, y la deshonestidad le habría hecho fracasar en su misión--tal y como fracasaría toda búsqueda de la verdad de parte de cualquier persona deshonesta. Como dice Ciencia y Salud: "La falta de honradez es debilidad humana, que pierde el derecho a la ayuda divina." (p. 453, cita 13).

Las secciones 4 y 5 tratan sobre la necesidad que hay de amor y desinterés. En Mateo, Jesús explica la conexión entre ser un discípulo y ser humilde. De acuerdo a Mateo 20: 20-23, los discípulos Santiago y Juan aparentemente deseaban estar en posiciones importantes--a la mano derecha e izquierda de Jesús--y su madre es la que pide esto. (En la versión de Marcos, ellos preguntan directamente, no a través de su madre). Los otros discípulos se enojan con estos dos hermanos, pero Jesús aprovecha esta oportunidad para explicar lo que significa ser un verdadero discípulo a todos ellos: "el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo." (Mat. 20: 27, cita 16). En otras palabras, la grandeza se encuentra al servir a otros.

La última sección de la Lección de esta semana está enmarcada por la bienaventuranza de Jesús: "Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad" (Mateo 5:5). Salmos 25:9 describe la receptividad de los mansos (cita 21). La palabra "manso" en el texto original es anav, que puede significar también pobre o humilde. La NIV en Inglés traduce el salmo de esta forma: "Él guía a los humildes en lo que es correcto y les muestra su camino." Ambos Jesús y Mary Baker Eddy se refirieron a los niños como ejemplos de mansedumbre y humildad receptiva (ver Mat. 18: 2-5, cita 23; Ciencia y Salud, p. 236-237, cita 28).

Esta Lección no deja lugar a dudas de que la Verdad no es descubierta mediante el razonamiento intelectual, sino a través de la humildad, la honestidad, el desinterés, el amor, y la mansedumbre. Nos alienta a grabar estas cualidades en nuestros corazones.

Christa Kreutz vive en St. Louis, Missouri, EE.UU., y tiene una maestría en estudios teológicos.

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