Por Kathleen Collins
Esta Lección Bíblica, titulada "Amor", está llena de promesas de la presencia y poder de Dios como pastor. El texto áureo va directo al corazón de la teología de la Ciencia Cristiana: "Yo soy Jehová tu sanador" (Éx. 15: 26).
Ejemplos de las promesas del Amor, del libro de Jeremías, llenan la Lectura Alternativa: "Porque yo estoy contigo…yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová… y yo seré vuestro Dios… Con amor eterno te he amado… y pondré sobre ellas pastores…". Y hay varias descripciones del pastor y sus ovejas a lo largo de la Lección, para transmitir la idea de la cercanía, protección, ternura, y amor de Dios.
El Rey David una vez fue un niño pastor. Su amor por sus ovejas lo hizo fuerte y valiente. Quizás la imagen pastoril más querida en la Biblia es la del Salmo 23, que se le atribuye a David. Empieza así: "Jehová es mi pastor." (cita 11), o, como dice en Ciencia y Salud: "[El Amor Divino] es mi pastor" (p. 578, cita 13).
A pesar de que David tenía una muy preciada relación con Dios, él se desvió del camino por un tiempo. El Segundo libro de Samuel lo describe como un rey en terrible necesidad por transformación y curación. En lo que se considera el escándalo más notorio de la Biblia, David tomó a Betsabé, arrebatándola de su marido, Urías. Esta historia de lujuria, traición, y abuso de poder no sólo involucró adulterio, sino también un complot malicioso que resultó en la muerte de Urías.
El Señor envió al profeta Natán a David para despertarlo y hacerlo darse cuenta de la violencia de su pecado, generando un profundo remordimiento y arrepentimiento en la conciencia de David. David oró pidiendo perdón: "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí" (Salmo 51:10). Tal como Ciencia y Salud subraya: "El designio del Amor es reformar al pecador" (p. 35, cita 3).
Tal como el Amor reformó a David, así también el Amor salva a aquellos que vagan como ovejas descarriadas. Estos animales no están seguros por sí mismos en las praderas. Lobos, osos, zanjas, todos son amenazas para las ovejas. Si las ovejas no prestan atención, pueden perderse. No es por nada que Jesús tuviera compasión de las multitudes cuando vio que eran "como ovejas que no [tenían] pastor" (Mateo 9:36, cita 8). En Lucas 15, él prometió que el pastor buscaría aún a la oveja solitaria que se haya perdido, hasta encontrarla, y luego la traería de vuelta al hogar, regocijándose. La 99 ovejas están más seguras juntas que la que está sola, enfrentando peligros por sí misma (cita 9). Y Ciencia y Salud provee de esta promesa tranquilizadora: "El hombre espiritual es la imagen o idea de Dios, una idea que no puede perderse ni separarse de su Principio divino" (p. 303, cita 7).
Jesús, quien se autodenominó "el buen pastor" (ver Juan 10:11), estaba dispuesto a sacrificarse a sí mismo por sus ovejas. Tal como Juan escribe: "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Este versículo es tan conocido para los Cristianos que a veces ves "Juan 3:16" escrito en carteles y camisetas. Un pasaje correlativo en Ciencia y Salud dice que "La enseñanza y la práctica de la Verdad por parte de Jesús implicaban tal sacrificio que nos obliga a admitir que el Principio de ambas era el Amor" (p. 26, cita 20).
Jesús sanó "toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mateo 9:35, cita 8). La promesa de salud restaurada es tan fundamental al concepto de Dios como Amor que Jeremías 30:17, que aparece en el Lectura Alternativa, se repite en la Sección 4 (cita 14). Jesús encomendó a sus seguidores (¡incluso a nosotros!): "Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios" (Mateo 10:8, cita 16). Y Ciencia y Salud confirma: "La sustancia de toda devoción es el reflejo y la demostración del Amor divino, que sanan a la enfermedad y destruyen al pecado" (p. 241, cita 18).
No solamente individuos son sanados a través de la comprensión de Dios como Amor. Los conflictos entre las naciones pueden ser sanados también, tal como puede observarse en la promesa del profeta Isaías de que "Israel será tercero con Egipto y con Asiria para bendición en medio de la tierra" (19:24, cita 23). En los tiempos de Isaías, Egipto y Asiria eran superpotencias, mientras que Israel era insignificante. Hacer de cada país "el tercero" pinta un cuadro de igualdad y paz que no podría ser más relevante para nuestros tiempos.
Ciencia y Salud explica los poderosos efectos sobre la humanidad de "un solo Dios infinito, el bien", que "unifica a los hombres y a las naciones" (p. 340, cita 27). Y la Lección cierra con una promesa inspiradora: "El Amor inspira el camino, lo ilumina, lo designa y va adelante en él" (p. 454, cita 30). ¿Puede haber una declaración más tranquilizadora sobre la presencia y poder de Dios, nuestro pastor?
Kathleen "Kat" Collins es enfermera de la Ciencia Cristiana. Ella vive en Godfrey, Illinois, EEUU, y tiene un post-grado en estudios Bíblicos.
Esta traducción del Christian Science Sentinel del 26 de julio de 2010 es la labor de un traductor voluntario.