Por Beth Carey
La Lección Bíblica de esta semana nos ofrece una magnífica manera de aprender más acerca de Dios como Alma. La palabra alma a veces parece ser confusa y oscura. Ciencia y Salud aclara este concepto, explicando que "…Alma es propiamente sinónimo de Espíritu, o Dios; pero fuera de la Ciencia, alma es idéntica a sentido, a sensación material" (p. 482, cita 2).
El Texto Áureo y la Lectura Alternativa también clarifican cómo expresar el Alma. En ambos encontramos palabras tales como "gozo", "alabanza" y "bendición", y ambos recomiendan que dediquemos nuestros pensamientos a la "acción de gracias", que "cantemos", y nos "alegremos".
Toda la Lección está llena de estas cualidades. La Lección nos explica qué es lo que está pasando cuando no sentimos y no expresamos estas cualidades: Si hoy no estamos llenos de canto, gozo, y acción de gracias, es que estamos en una ilusión, pensando que vivimos en el cuerpo, y en la materia. Ciencia y Salud explica, "Tarde o temprano aprenderemos que las cadenas de la capacidad finita del hombre las forja la ilusión de que él vive en el cuerpo en lugar de en el Alma, en la materia en lugar del Espíritu" (p. 223, cita 8).
La ilusión de Moisés de que no era elocuente comenzó a esfumarse cuando el oyó el mensaje, "¿Quién dio la boca al hombre?" y luego escuchó a Dios, el Alma, decirle "Ahora pues, vé, y yo estaré con tu boca" (ver Éxodo 4: 10-12, cita 7). La pregunta, "¿Quién dio la boca al hombre?" nos ha bendecido a cada uno de nosotros, una y otra vez. ¿Quién ha creado cada aspecto de nuestro ser? La respuesta es que Dios es el Creador completo. Por lo tanto, ¿podemos no confiar en esta creación perfecta?
El Alma resulta no sólo en elocuencia, sino también en música, y en "cantos alegres". En los servicios religiosos en la época de la Biblia, los címbalos y trompetas se acompañaban de enormes coros de voces. El diccionario Bíblico New International Bible Dictionary, explica, "La música era parte de la vida diaria para los antiguos Hebreos (Nelson, p. 866). Otro autor, Werner, explica en el diccionario Interpreter's Bible Dictionary que "la música era una parte fundamental de la vida diaria" (Vol. 3, p. 457). Y el libro de los Salmos exhorta, "Cantad con inteligencia" (Salmos 47: 7, cita 14). De acuerdo a los Salmos, la música no es sólo ritmo y melodía, sino que el pensamiento es un componente esencial.
Mary Baker Eddy dijo acerca de Mozart, quien escribió más de 600 composiciones, incluyendo sinfonías, operas, música de cámara, música para piano, y composiciones corales, que él "sentía más de lo que expresaba… Fue un músico cuya habilidad superaba a la que conocía el mundo" (Ciencia y Salud, p. 213, cita 12). Una forma de entender esta idea puede ser que Mozart sentía más Alma de la que él era capaz de expresar y compartir, a pesar de haber empezado a componer música a los cinco años de edad.
Isaías implica que Dios (simbolizado como el alfarero) nos ha creado como perfectas expresiones del Alma, pero que la humanidad ha puesto las cosas al revés. Necesitamos reconocer esta perfección, en vez de decir del Creador, quien nos ha formado, que Él no tiene entendimiento. (Isa. 29: 16, cita 15).
La curación de Jesús del ciego Bartimeo ilustra que los sentidos del Alma siempre están disponibles. Ciencia y Salud declara que "ni la edad ni los accidentes pueden perjudicar a los sentidos del Alma, y no existen otros sentidos que sean verdaderos" (p. 214, cita 18). Esto se aplica tanto a la vista como al oído.
El reconocimiento de la naturaleza eterna del Alma fue ilustrado por Pedro el discípulo, al resucitar a una mujer (Hechos 9:36-41, cita 20). Pedro, "echó del cuarto" (de acuerdo con la traducción de la Biblia New International Version, en Inglés) a las amigas, que lloraban, y se volvió del sentido material al Alma. Lo que sucedió después de eso es digno de ser contemplado. El libro de los Hechos nos dice que Pedro se arrodilló, oró, se volvió al cuerpo, llamó a Tabita por su nombre, y dijo "Levántate". Ella abrió sus ojos, vio a Pedro, y se incorporó. Él le dio la mano, la levantó, llamó a los santos (los cristianos) y a las viudas, y la "presentó viva". La Biblia explica que Pedro, y luego Tabita, y luego sus amigos, vieron y reconocieron esta Alma, esta Vida, triunfante por encima del sentido material.
El gozo, la alegría, la armonía, y el canto que han llenado esta Lección regresan con todo su potencial en la sección 6. En esta sección se nos dice no sólo que cantemos de la misma forma en que solíamos, sino que cantemos a Dios "cántico nuevo" (Salmo 96: 1, cita 22). La renovación de nuestra canción puede relacionarse con esta cita de Ciencia y Salud, que dice que "el Alma tiene recursos infinitos con que bendecir a la humanidad…" (p. 60, cita 29). La infinitud del Alma ha sido ilustrada a través de ejemplos tales como la elocuencia de Moisés, la música de Mozart, la restauración de la vista, y la resurrección de Tabita. Una conclusión para todo este bien puede encontrarse en Ciencia y Salud: "El hombre es armonioso cuando es gobernado por el Alma" (p. 273, cita 30). Aquí mismo, la paz y la bondad están siempre disponibles para cada uno de nosotros.
Beth Carey es practicista de la Ciencia Cristiana, y tiene un doctorado en estudios del Nuevo Testamento. Ella pasa la mitad del tiempo en Illinois, y el resto en Michigan, EE.UU.
Esta traducción del Christian Science Sentinel del 9 de agosto de 2010 es la labor de traductores y revisores voluntarios.