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Las infinitas bendiciones de Dios

La idea central de la Lección Bíblica de esta semana, titulada "El Hombre", está basada en el versículo 115:15 de Salmos: "Benditos vosotros de Jehová, que hizo los cielos y la tierra." (Texto Áureo) En la Biblia, las bendiciones de Dios, al ser pronunciadas a favor de las naciones o de los individuos, llevan en sí el poder de conceder esas dádivas y prosperidad divina. Las Escrituras Hebreas registran con exactitud muchas bendiciones que Dios le da a la gente y a sus comunidades, como así también a la tierra y a sus criaturas. Los últimos cuatro versículos de la Lectura Alternativa de la Lección, incluyen este tipo de bendiciones. En respuesta, la gente bendice a Dios por Su bondad, y pide la bendición divina para sí y para los demás.

En la Sección II, Jabes pide a Dios que lo bendiga. (1Crónicas 4:10, cita 8). Jabes es mencionado como parte de una lista genealógica de la antigua Judá y es citado como una historia de éxito espiritual. Los historiadores le prestan especial atención ya que las bendiciones que le pide a Dios son recibidas. Cuando Jabes le pide a Dios: "(ensancha) mi territorio”, le está pidiendo que extienda los límites del territorio en que él vive.

En la misma sección también el escritor de los salmos hace una petición a Dios: "Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración”- luego de alabar al Dios de las “amables” moradas ("amables tabernáculos", según la versión King James) (cita 9). Estos "hermosos… lugares para habitar" (según la New International Version) probablemente se refieren de manera específica al Templo Judío de Jerusalén. Sin embargo, la alabanza del Salmista en definitiva se dirige al "Señor de los ejércitos" cuya presencia da un sagrado significado a los lugares en que mora. Este tema centrado en Dios, continúa en la penúltima cita bíblica de la Lección, cuando Juan ve el "tabernáculo de Dios" en Apocalipsis (cita 21). Ciencia y Salud ofrece un comentario correlativo sobre la oración con el titulo marginal "Motivos justos" (cita 8)

Las bendiciones de Deuteronomio sobre "la canasta y las reservas" ("tu canasta y tu artesa de amasar" según la versión bíblica Revised Standard Version y la versión Reina Valera en español) (cita 10), nos prepara para la narración de Mateo en que Jesús alimenta a la multitud, donde dice que "(sobraron) de los pedazos, doce cestas llenas” (cita 12). El mismo Evangelio proclama, “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (cita 11). Aquí Mateo cita el versículo 26 del Salmo 118, el final del salmo canta a la pascua judía.

Cada una de las ocho Bienaventuranzas de Jesús (cita 14) comienza con la palabra bienaventurados, del Griego makarios - que significa supremamente bendecidos y también afortunados, de buen pasar. Algunos estudiosos piensan que las Bienaventuranzas, pronunciando las bendiciones para los pobres, los hambrientos y los que lloran, revierten el sistema de valores de su tiempo -¡y del nuestro! Para su eficacia, éstas dependen de quien habla, dependen del carácter de Jesús como persona que habla por Dios y vive lo que enseña. Él pronuncia las bendiciones sobre aquellos que autentican su discipulado a través de la acción.

Por ejemplo, la palabra "pobres" en Mateo, se puede interpretar como aquellos que no son arrogantes, pues son conscientes de su propia necesidad espiritual. Aquellos que "lloran", como aquellos del pueblo de Dios, en el Antiguo Testamento, que lloran por las condiciones actuales del mundo, pero que no se resignan a ellas. Los "mansos" son apacibles y rechazan el poder del mundo a cambio del reino de Dios. Los que tienen hambre y sed de "justicia", como los que hacen activamente la voluntad de Dios; este es un concepto importante en el libro de Mateo. "Misericordiosos" en los Evangelio se refiere a un modo de actuar, más que a una mera actitud. "Los de limpio corazón", podemos decir, hace referencia a aquellos que viven con firmeza su devoción a Dios, basados en su fe monoteísta. Los "pacificadores" son los que se involucran en actos concretos de reconciliación. Los "perseguidos por causa de la justicia" son los que injustamente son atacados por su compromiso con la justicia. Aquí el Nuevo testamento renueva y expande las bendiciones que se encuentran en el Antiguo Testamento.

Ubicado en siete versículos llenos de autoridad, tomados de la Epístola de Santiago (citas. 17, 18) está el interesante concepto de las "primicias" -también de las Escrituras Hebreas- que son los frutos de maduración más temprana, que evidencia que la cosecha total está por venir. Estos iban a ser dados a Dios como una ofrenda, bendiciéndolo por Sus innegables bendiciones para con la gente. Santiago espiritualiza esta idea, cuando describe a aquellos que han renacido de Dios como si fueran "un tipo de primicias" (versículo 18).

Este tema de abundantes bendiciones continúa haciendo referencia a la gracia en 2 Corintios (cita 19), del griego charis, que aparece alrededor de 120 veces en el Nuevo Testamento; en la Concordancia Exhaustiva Strong de la Biblia es interpretada como "la influencia divina sobre el corazón, y su reflejo en la vida". Efesios asemeja la gracia con la bendición (cit. 20), y en la Lección es el preludio para las visiones del Apocalipsis (cit. 21). Ciencia y Salud se extiende sobre el significado de estos pasajes, concluyendo que "Dios, el Principio divino de la armonía, está siempre con los hombres, y que son su pueblo" (cit. 29).

Mike Hamilton enseña religión en Principia College, en Elsah, Illinois.

Esta traducción del Christian Science Sentinel del 30 de agosto de 2010 es la labor de traductores y revisores voluntarios.

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