Por Fenella Bennetts
La lección de esta semana de la Biblia, titulada "Materia", se presenta en un grupo de cinco lecciones relacionadas, que tratan la naturaleza última de la realidad: "La sustancia", "La materia", "La realidad", "La irrealidad", y “¿Son reales el pecado, la enfermedad, y la muerte?”
La búsqueda para determinar la naturaleza y el origen de la materia ha ocupado a los físicos durante siglos. Desde que el Experimento de Doble Apertura de Young en 1803, que consiste en el estudio de los rayos de luz (www.doubleslitexperiment.com), el concepto de “realidad creada por el observador” ha sido ineludible, y ha ocupado su lugar en el léxico de la física cuántica. La lección de esta semana analiza el tema desde una base espiritual y metafísica.
La pregunta de cómo y qué vemos está planteada en el Texto Áureo, que es del libro del Apocalipsis: "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron." El escritor del Apocalipsis ha percibido algo más allá de la evidencia de los sentidos físicos--un estado de la armonía espiritual y de compleción que transciende su previa percepción limitada del cielo y de la tierra.
La Ciencia Cristiana mantiene que el único verdadero observador es Dios, Espíritu; que Él es el Creador y ve a Su creación en la luz de Su propia perfección. No es lo que los sentidos físicos ven, sino lo que Dios ve, lo que es real y verdadero. La realidad espiritual está presente en todo momento, allí mismo donde la materia parece estar. La materia es simplemente una vista limitada y distorsionada de la única realidad espiritual, la cual es perfecta e indestructible. El Salmo 46 en la Lectura Alternativa nos aconseja, "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios."
Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras está basada en la premisa de que el Espíritu como la materia no pueden ser reales al mismo tiempo: "La materia no expresa al Espíritu." (p. 223, citación 2); "El Espíritu, Dios, lo ha creado todo en Sí mismo y de Sí mismo...No hay nada en el Espíritu de lo cual se pudiera hacer materia.." (p.335, citación 8); "Lo que se denomina materia no manifiesta otra cosa que una mentalidad material." (p. 173, citación 9) "La mente mortal ve lo que cree tan ciertamente como cree lo que ve. Siente, oye y ve sus propios pensamientos."(p. 86, citación 11).
Estas ideas son radicales, pero no nuevas. De acuerdo con la Biblia, Dios reveló esta lección a Moisés hace alrededor de 3,000 años. Moisés vio que su vara de pastor se volvió una serpiente venenosa en frente de sus ojos, y luego regresó a su condición inofensiva cuando la tomó por la cola. Él vio que su mano se volvió blanca con la lepra, y regresó a su normalidad conforme el entendió la condición que era ilusoria (ver Éxodos 4: 1-8, citación 12). Éstos no eran trucos mágicos, sino la prueba de que la materia no es la realidad objetiva y sólida que parece ser, sino una fase de la creencia mortal. Una vez que Moisés entendió esto, estuvo preparado para su gran misión-- libertar a los hijos de Israel de su cautiverio en Egipto.
Estas ideas aparecen en su totalidad en la vida y ministerio de Cristo Jesús. Cuando nos fijamos en sus registros de curaciones sin precedentes, es natural preguntarnos lo que el estaba viendo cuando otros estaban viendo la enfermedad, la incurabilidad, la impotencia, y la desesperación. Sabemos que el no atribuía nada a su propia capacidad, sino todo a su Padre celestial, Dios. Y sabemos que él se mantenía constantemente en comunión con Dios a través de la oración. Lo que él trajo a la tierra con sus obras maravillosas de curación solo podría haber sido la evidencia de la realidad como Dios la conoce--perfecta, armoniosa, e inmortal.
Este entendimiento le dio a Jesús dominio absoluto sobre todas las fases de la mentalidad material, o sobre el "hombre fuerte", como el lo llamó (Ver Mateo 12:22-29, citación 14). Y el pasaje correspondiente en Ciencia y Salud que dice: "La mente mortal es el 'hombre fuerte', que tiene que ser dominado, antes que su influencia sobre la salud y la mortalidad puede eliminarse." (p.400, citación 18).
La tenacidad de los sistemas de creencias basados en la materia es muy conocida y se necesita "la mente de Cristo" (véase I Cor. 2:16) para quebrantar su dominio sobre el pensamiento y el cuerpo, y que literalmente, nos salve de ellas. Entonces, en reemplazo de lo que los sentidos físicos nos informan como verdad, lo que Dios sabe que es verdadero gobierna el caso y trae la curación.
San Pablo probó esto cuando fue mordido por la serpiente venenosa y la sacudió en el fuego sin ser lastimado (Ver Hechos 28: 3-6, citación 16). Él escribió a los cristianos en Corinto: "Nosotros todos, mirando a cara descubierta con en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor." (II. Corintios. 3:18, citación 20). En esta luz, la materia ya ni siquiera parece ser la realidad. Solo el Espíritu y su idea son vistos como lo real y verdadero.
Fenella Bennetts es una Praciticista y Maestra de la Ciencia Cristiana en Esther, Surrey, Inglaterra.
Esta traducción del Christian Science Sentinel del 13 de setiembre de 2010 es la dedicada labor del cuerpo de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.