Por Kathleen Collins
Leer la Lección Bíblica titulada "Acción de Gracias" de este año, es como sumarse a un gran coro alrededor del mundo. Ya desde el Texto Áureo se nos invita a que… "Aclamemos alegremente a Jehová, …"aclamémosle con cánticos" (Salmos 95:1, 2). Dios nos ama tanto, que ¡Él también canta! "Se regocijará sobre ti con cánticos" (Sofonías 3:17).
La Lección está estructurada en base a algunas líneas del Himno 73 del Himnario de la Ciencia Cristiana (en inglés): "Entremos en Su presencia con acción de gracias, / presentémonos ante él con una canción" (Sección I), "En Él encontramos gozo" (ver Sección II), "salud" (sección III), y "esperanza para toda la humanidad" (ver Sección IV). Este orden nos muestra que si comenzamos con acción de gracias, le seguirán bendiciones de "gozo, salud y esperanza para toda la humanidad".
La Biblia tiene en reserva muchos cantos de gratitud y poder -en especial de salmos, entre los cuales se encuentra el salmo 147, "es bueno cantar salmos a nuestro Dios, porque suave y hermosa es la alabanza" (versículo 1 de la Lectura Alternativa). Los Salmos, el libro más largo de la Biblia, es un libro de cantos utilizado en Israel desde tiempos antiguos para la alabanza individual y colectiva. Ha alcanzado todas las épocas con su manera de abarcar un amplio espectro de emociones humanas, elevándonos de la duda a la certeza, del temor a la fortaleza, y de la tristeza a la alegría. La palabra salmo viene del Griego psalmos, que significa "canción cantada con un instrumento musical". Los estudiosos de la Biblia han reconocido muchos tipos diferentes de salmos -salmos de lamentación, salmos de entronización y coronación, salmos litúrgicos, y no es de sorprenderse que haya allí también, salmos de alabanza y de acción de gracias (de los cuales la Lección incluye algunos versículos). Los versículos usados en la Sección IV, sin embargo, son de los salmos de lamentación, mostrándonos que aún a través de duros desafíos, brilla la esperanza: "Porque en ti, oh Jehová, he esperado" (Sal. 42:11, cita 17).
Acción de Gracias, es una importante festividad en Canadá que se celebra en octubre, y en Estados Unidos se celebra en el mes de noviembre; es tradicionalmente una época para pasar en familia, en general con una comida especial y abundante. Puede ser tentador entrar en una frenética actividad a causa de los preparativos y ponerse ansioso con los aspectos organizativos de la celebración, y es posible que sea necesario tener la humildad suficiente para encontrar la sencillez y la paz que deben regir ese día -el enfoque humilde que generalmente tienen los niños pequeños, que de forma tan natural irradian alegría y amor. Jesús enseñó: "Cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos” (Mat.18:4, cita 9).
La época de Acción de Gracias nos alienta a expandir nuestra definición de familia para que esta sea inclusiva y no excluyente: “Con un mismo Padre, o sea Dios, todos en la familia humana serían hermanos… (Ciencia y Salud, págs. 469–470, cita 22). Al dar “a conocer sus obras en los pueblos” y hablamos “de todas sus maravillas” (Sal. 105:1, 2, cita 1), se nos recuerda que las palabras no son suficientes: “La gratitud es mucho más que una expresión verbal de agradecimiento. Las acciones expresan más gratitud que las palabras” (Ciencia y Salud, pág. 3, cita 3). Un ejemplo de este tipo de acción se encuentra en Deuteronomio 24:19-21 (cita 4). Para mostrar gratitud por la cosecha, a los israelitas se les pedía dejar algo de lo cosechado en los campos "para el extranjero, para el huérfano y para la viuda", aquellos con alguna necesidad especial en la sociedad. El pasaje correlativo en Ciencia y Salud dice: "Los ricos en Espíritu ayudan a los pobres en una gran hermandad, teniendo todos el mismo Principio, o Padre; y bendito es ese hombre que ve la necesidad de su hermano y la satisface, procurando su propio bien beneficiando a otro" (pág. 518, cita 5).
Jesús vio la necesidad y la satisfizo cuando respondió a la petición de la mujer cananea acerca de la salud de su hija (ver Mateo 15:21-31, cita 12). A pesar de no ser de la casa de Israel, y que sus discípulos no estaban interesados en ayudarla, Jesús amplió el círculo del amor para incluirla. Él reconoció su fe y le concedió su petición. Qué gratitud deben haber experimentado ella y su hija con el regocijo de esta maravillosa curación, probablemente hallan exclamando: "La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén "(Apoc. 7:12, cita18). El siete es el símbolo bíblico de la plenitud, por lo cual estos siete atributos de alabanza expresan un corazón lleno de gratitud.
Un dicho popular dice: "Aquel que canta, ora dos veces" (originado en los escritos de San Agustín de Hipona), y que transmite el gozo de alabar a Dios con todo nuestro ser, cuerpo y alma. A través del canto es muy común que nos sintamos más cerca de Dios. ¿no es cierto? Como escribió Mary Baker Eddy: “Todo lo que inspire con sabiduría, Verdad o Amor –sea una canción, un sermón o la ciencia –bendice a la familia humana con migajas de consuelo de la mesa de Cristo, alimentando al hambriento y dando agua viva al sediento” (Ciencia y Salud, pág. 234, cita 18). Luego de leer la lección de Acción de gracias, puede que Ud. se pregunte, en el espíritu de ese gran himno: “¿Qué me impedirá cantar?”
Kathleen "Kat" Collins es una enfermera de la Ciencia Cristiana en Godfrey, Illinois, EUA, y tiene una maestría en estudios bíblicos.
Esta traducción del Christian Science Sentinel es la dedicada y desinteresada labor del cuerpo de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.