Eva Boone Hussey
Con toda franqueza, mi respuesta es: “¡Ore!” El Estatuto sobre los enfermeros de la Ciencia Cristiana que se encuentra en el Manual de La Iglesia Madre por Mary Baker Eddy, requiere la habilidad para orar, desde un principio. Establece que para ser enfermero es necesario “tener un conocimiento demostrable de la práctica de la Ciencia Cristiana”. ¿Qué significa esto? En parte, puede significar que uno naturalmente recurre a Dios y se apoya en Él cuando necesita una respuesta. También quiere decir que su amor por Dios y el hombre es lo que lo impulsa a querer ser enfermero.
Usted puede que diga: “Muy bien, entiendo esta parte, pero quiero saber exactamente lo que tengo que hacer para llegar a ser enfermero de la Ciencia Cristiana”. Aquí una vez más, ¡la respuesta es orar! La oración no se sugiere simplemente como una alternativa a otras formas de responder inteligentemente a esta pregunta. La oración es totalmente práctica y proporciona respuestas concluyentes. Así de poderosa es la oración y así de individual es el mensaje.
Puede que su oración haya comenzado con un anhelo de participar activamente en la misión del cristianismo de sanar enfermos, limpiar leprosos, resucitar muertos y echar fuera demonios. 1 Otro paso al orar puede incluir dejar de lado todo plan preconcebido, reconociendo que usted es el hijo de su Padre-Madre Dios, dispuesto y preparado para seguir Su dirección divina, y comprender que Él es la única Mente, la única inteligencia gobernante. Al prepararse para entrar en la práctica como enfermeros de la Ciencia Cristiana, las personas se pueden apoyar en el Amor divino para que las guíe en su camino de preparación, para disolver toda oposición, responder ampliamente a todas sus necesidades, y enseñarles a amar con más pureza, dar más generosamente y comprender más espiritualmente.
Si bien no existe un solo programa ya establecido para desarrollar la práctica del enfermero de la Ciencia Cristiana, ciertamente requiere una preparación detenida y práctica. Puede que comience cuidando de un miembro de la familia, un miembro de la iglesia, un vecino, o hasta de un desconocido. También puede tener el apoyo de algún enfermero con experiencia que se anuncie en el Christian Science Journal. Hay instituciones y escuelas de enfermeros de la Ciencia Cristiana que ofrecen cursos. La preparación puede incluir varias experiencias, tanto en instituciones como en hogares privados, a fin de refinar las habilidades que se tengan, y prepararse para la práctica pública del enfermero.
Entre estas habilidades se encuentran comprender las necesidades prácticas del paciente. Hay muchas habilidades físicas específicas que se tienen que aprender y practicar, como bañar, alimentar, levantar, dar vuelta/cambiar la posición, atender heridas, atender a un enfermo en cama, usar equipo. Sin embargo, tenga en cuenta que el enfermero de la Ciencia Cristiana no usa ningún tipo de medicina, ni diagnóstico, ni drogas, ni cirugía ni terapia. Los enfermeros asisten al paciente que se apoya totalmente en la Ciencia Cristiana en busca de curación. Se niegan a aceptar la creencia de que la enfermedad es una realidad ordenada por Dios. Establecen fuertes raíces espirituales —una convicción de la constante autoridad que tiene Dios para sanar— mediante el estudio y la oración diarios, siendo activos miembros de su iglesia filial y de La Iglesia Madre, y tomando instrucción en clase en la Ciencia Cristiana.
Su desinteresado y humilde deseo de servir como testigo del cuidado que Dios brinda a Sus queridos hijos, se irá desarrollando naturalmente con indicaciones muy claras de cómo transformarse en enfermero de la Ciencia Cristiana. Ya sea que usted se encuentre en San Francisco, Nairobi, Frankfurt, Perth o Buenos Aires, y que haya enfermeros establecidos en su país o no, las siguientes palabras de Ciencia y Salud son ciertas: “Cuando pacientemente esperamos en Dios y honradamente buscamos la Verdad, Él endereza nuestra vereda”.2
No hay una sola manera correcta de prepararse. Es entre usted y Dios. Orando con sinceridad, usted sabrá exactamente cómo llegar a ser un enfermero de la Ciencia Cristiana. (Eva Boone Hussey fue Coordinadora de las Actividades de los Enfermeros de la Ciencia Cristiana, en La Iglesia Madre.)
1 Véase Mateo 10:8. 2 Ciencia y Salud, pág. 254.
Enfermeros de la Ciencia Cristiana. SECCIÓN 31. Un miembro de La Iglesia Madre que se acredite como enfermero o enfermera de la Ciencia Cristiana, deberá tener un conocimiento demostrable de la práctica de la Ciencia Cristiana, comprender a fondo la sabiduría práctica necesaria respecto al cuarto de un enfermo, y que pueda cuidar bien del enfermo.
Los nombres de tales personas pueden publicarse en The Christian Science Journal según las reglas establecidas por los editores. (Manual de la Iglesia por Mary Baker Eddy, Art. VIII, Sec. 31.)