Imprima esta página
EXPLORAR – INSPIRAR – SANAR

¿Cómo define usted la aventura?

También disponible en inglés

Mi amiga, Alessandra Colombini de São Paulo, Brasil, y yo acabamos de iniciar una gira de dos meses y medio por países de América Latina, Portugal y Angola. Estamos dando seminarios sobre la práctica pública de la Ciencia Cristiana y sobre la enfermería de la Ciencia Cristiana.

Así que, desde la sala de espera del aeropuerto de La Habana, al término de una encantadora semana en Cuba, permítanme asegurarme de que todos comprenden de qué estamos hablando. La práctica pública de la Ciencia Cristiana significa orar por los demás aplicando la Ciencia Cristiana. Esto quiere decir que cuando uno practica dicha oración activamente, su nombre es aceptado para ser publicado en el Christian Science Journal (y anunciado en www.spirituality.com/journal/directory.jhtml).

También estamos invitando a la gente a que piense en desempeñarse como enfermeros de la Ciencia Cristiana. En algunos casos, cuando una persona está recibiendo tratamiento en la Ciencia Cristiana, puede que necesite que un enfermero de la Ciencia Cristiana le brinde una atención práctica, tal como cambiar vendajes o preparar comida de una manera especial, siempre con la expectativa de que se produzca una curación rápida mediante la oración únicamente.

Uno de los bellos aspectos de la Ciencia Cristiana es que se “dirige al corazón”. Aunque La Iglesia Madre está en Boston, Estados Unidos, la Ciencia Cristiana es la ley de Dios que está escrita en nuestra mente (véase Jeremías 31:33 en la Biblia). Esto quiere decir que Ciencia y Salud nos toca y nos sana porque está de acuerdo con, y en verdad articula, esa ley de Dios que existe eternamente dentro de cada persona del planeta, de la misma forma que Jesús dijo que el reino de Dios está dentro de nosotros.

Bueno, volviendo a Cuba, entre las personas que conocí, había] una estudiante de la Escuela Dominical de 17 años, a quien le encantó la idea de que una forma de prepararse para tomar el curso intensivo de dos semanas en la Ciencia Cristiana, fuera resumir cada uno de los capítulos de Ciencia y Salud, y luego hacer un resumen de una página del libro. Había una doctora que ha visto grandes pruebas de la eficacia de la Ciencia Cristiana, y quería saber aún más acerca de la enfermería de la Ciencia Cristiana porque le gustaría practicarla una vez que se jubile dentro de unos meses. Y había un señor de alto nivel de la Iglesia Episcopal en Cuba, cuyo interés lo hizo asistir al seminario.

En verdad, la Ciencia Cristiana es la ley universal de Dios, tan natural para cada uno de nosotros, como las rayas para el tigre.

¡Ahora continuaremos nuestra gira por toda América Latina! ¡Hasta la próxima!

Share
Share
Tamaño del texto
© The Christian Science Publishing Society. All rights reserved.
Todos los derechos reservados. Términos de Uso.  |  La Cruz y la Corona  |  Contáctenos