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Para Ser Enfermero

La misión sanadora del enfermero de la Ciencia Cristiana

Warren Bolon del Christian Science Sentinel fue el moderador de una charla con cuatro enfermeros de la Ciencia Cristiana que se anuncian en The Christian Science Journal: Daniel Abbey, Eva Boone Hussey, Linda Kohler y Robin Tamm-Buckle. A continuación publicamos extractos de dicha conversación.

¿Cuál es la base de la labor del enfermero de la Ciencia Cristiana?

EBH: La enfermería de la Ciencia Cristiana se basa en el fundamento cristiano que comprende que la curación es posible a través del amor de Dios por todos Sus hijos, así como en el hecho de que los enfermeros de la Ciencia Cristiana están demostrando el tierno cuidado que Dios brinda a Su creación mediante la certeza de Su fortaleza espiritual y atendiendo a las necesidades físicas.

En Retrospección e Introspección por Mary Baker Eddy hay algo que me gusta mucho y refleja con toda compasión el ministerio de la enfermería en la Ciencia Cristiana: “Limpia toda mancha de la sucia ropa de este vagabundo, sacude el polvo de sus pies y enjuga las lágrimas de sus ojos, para que puedas contemplar al hombre verdadero, el santo hermano de una santa familia”.1 Esa es la esencia de la labor de los enfermeros de la Ciencia Cristiana, reconocer en el paciente a ese “hermano santo de una santa familia”, a ese amado hijo de Dios.

RTB: En “curling”, el popular deporte escocés, los jugadores cepillan el hielo para quitar cualquier imperfección de manera que la “piedra” pueda llegar a la meta. La enfermería de la Ciencia Cristiana requiere liberarse de los temores, las dudas y las preocupaciones de las personas que rodean al paciente. Cuando hago eso siento que estoy permitiendo que el paciente tenga la oportunidad de defender libremente su vida, por así decirlo, y alcanzar la meta que se llama curación.

DA: Pienso que el versículo de Gálatas 6:10 da una simple definición de la enfermería en la Ciencia Cristiana: alguien que puede hacer el “bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”. Cuidamos a las personas que practican la Ciencia Cristiana o a aquellos que han decidido apoyarse en Dios para la curación mediante las enseñanzas de la Ciencia Cristiana.

EBH: En el capítulo “La práctica de la Ciencia Cristiana” en Ciencia y Salud, se halla el encabezamiento marginal “Ayudas en la enfermedad”. Ese párrafo identifica las cualidades que los enfermeros deben y no deben traer al lecho del enfermo. “Una persona que sea malhumorada, quejumbrosa o falsa no debiera ser enfermera. La enfermera ha de ser alegre, ordenada, puntual, paciente, llena de fe —sensible a la Verdad y al Amor”. 2 La Verdad y el Amor son sinónimos de Dios, de modo que la Sra. Eddy nos está pidiendo que seamos receptivos a la manera en que Dios hace las cosas. El regalo más grandioso que un enfermero de la Ciencia Cristiana puede llevar al cuarto del enfermo es su pensamiento. Con el tiempo todos pueden aprender a hacer bien la cama, modificar la comida y brindar una atención experta. Pero esas cosas no toman en consideración el ambiente mental que está rodeando al paciente y al que el enfermero de la Ciencia Cristiana puede contribuir. Pienso que dicho pasaje nos está pidiendo que seamos, esencialmente, una ayuda siendo alegres, ordenados, puntuales, y así sucesivamente, y todas esas expresiones significan muchas cosas.

LK: A veces se nos llama para apoyar y estar con alguien, y parece como si la necesidad de curación o alivio físico fuera urgente. No obstante, tenemos que mantener constantemente en el pensamiento que el propósito de la Ciencia Cristiana no es simplemente sentirse mejor, sino regenerar el pensamiento y comprender nuestro ser espiritual, y como resultado tener buena salud.

A veces, si el problema es algo por lo que el paciente ha estado orando durante un tiempo y no ha cedido, puede que se sienta desalentado e incluso piense que no merece sanar. Es muy bueno alentar al paciente teniendo la convicción de que el Cristo está en cada persona, que cada uno de nosotros puede escuchar la voz de Dios, que cada uno de nosotros merece sentir la paz que viene cuando se está consciente de la presencia del Amor divino, que nos conforta y cuida. No lo hacemos por el paciente, sino que tenemos la confianza de que el Cristo le habla a todas las personas.

¿Cuáles son algunos de los aspectos éticos de la enfermería en la Ciencia Cristiana?

LK: Un aspecto de fundamental importancia es mantener la confidencialidad, no hablar sobre el caso ni permitir que nadie sepa a quién se está atendiendo. En la mayoría de los casos, el paciente quiere estar a solas con Dios y su practicista, y la habilidad del enfermero de la Ciencia Cristiana para respetar esa privacidad es muy importante.

Otro aspecto importante de la ética es respetar el derecho que tiene el paciente de tomar las decisiones respecto a su propio cuidado. El enfermero de la Ciencia Cristiana puede que ofrezca opciones que el paciente no sabía que existían —alguna forma de bañarse o de comer cuando le resulta difícil tragar alimentos sólidos— pero los pacientes realmente tienen el derecho y la responsabilidad de tomar las decisiones acerca de su atención a la salud y acerca de lo oportuno de dicho cuidado. Por supuesto, un enfermero de la Ciencia Cristiana es siempre obediente a las leyes del país, de modo que dondequiera que estemos, nosotros cumplimos con las leyes de dicho país o estado.

EBH: También hay cosas que un enfermero de la Ciencia Cristiana no hace. Entre ellas: dar consejos o recomendaciones personales, asumir la responsabilidad por las decisiones relativas a la atención a la salud; diagnosticar, mantener o registrar síntomas o condiciones, administrar medicamentos ni usar remedios, productos medicados, de hierbas o con vitaminas. Un enfermero de la Ciencia Cristiana tampoco usa ni administra técnicas, equipos ni tecnología orientada a la medicina, ni administra terapia física.

Si en cualquier momento el paciente desea hacer un cambio en el tipo de atención a la salud que está recibiendo, el enfermero de la Ciencia Cristiana hace todo lo necesario para ayudarlo a hacer dicho cambio. Honramos y respetamos el derecho que tiene el paciente al gobierno propio y a la habilidad de decidir qué responde de la mejor manera a sus necesidades en cualquier momento.

DA: Nuestras normas éticas se basan en nuestros libros de texto, la Biblia y Ciencia y Salud. Y para mí la norma básica en la que todos, como enfermeros de la Ciencia Cristiana debemos basarnos es “…hacer con los demás lo que quisiéramos que ellos hicieran con nosotros”. 3 Por lo tanto, cuando un enfermero de la Ciencia Cristiana cuida de un paciente, debe tratarlo exactamente como le gustaría que lo trataran a él.

¿Qué pueden decir de los sanatorios de la Ciencia Cristiana?
EBH: Hay sanatorios en todas partes del mundo y son un santuario para aquellos que se apoyan en la oración científica para sanar como explica Ciencia y Salud. Allí se encuentran enfermeros de la Ciencia Cristiana trabajando las 24 horas, los siete días de la semana, brindando aliento espiritual y respondiendo a las necesidades físicas de los pacientes. Estos sanatorios son muy apreciados porque ofrecen un ambiente de paz y amor donde se apoya plenamente al paciente que depende totalmente en Dios, y se espera que se produzca la curación.

LK: Hay ocasiones en que la gente realmente necesita apartarse de su hogar porque puede que no le brinde el ambiente tranquilo que necesita, o el cuidado que debe recibir requiere de la disponibilidad de varios enfermeros y atención las 24 horas.

RTB: Y a menudo los miembros de la familia que se encargan de cuidar al paciente en la casa también necesitan un alivio.

DA: Yo comparo el sanatorio con la posada a donde el “buen Samaritano” de la parábola de Jesús lleva a la víctima del robo. Es un refugio temporal para lograr la curación y luego regresar a casa.

Por más seria y demandante que sea la labor del enfermero de la Ciencia Cristiana, ¿no hay acaso también mucha alegría?
RTB: Hay alegría al ver la armonía inherente que reina en toda situación que se resuelve con éxito, donde parecía no haber probabilidad alguna. Y eso puede observarse en diversas acciones, lo que sea que Dios nos dice que hagamos. Normalmente la enfermería en la Ciencia Cristiana no incluye hacerse cargo del cuidado de la casa, pero a mí me ha dado mucha alegría limpiar a veces el piso del sótano de la gente, porque eso era una preocupación para ellos, lo que significaba que mientras el paciente estuviera preocupado no se concentraba en la completa salud que estaba tratando de alcanzar.

LK: Yo pienso que Dios desea que nosotros comprendamos la profundidad y amplitud, el corazón y alma con los cuales Él cuida de cada uno de nosotros. Como enfermero de la Ciencia Cristiana, cuando uno está mentalmente en consonancia con el cuidado que fluye del gran corazón del Amor, pensando y actuando en respuesta al mismo, uno es la expresión práctica de dicho cuidado.

EBH: Yo pienso en el origen de la palabra “enfermero”: “alimentar, consolar, nutrir, atesorar, valorar”. Dichas acciones son la esencia de lo que hacemos. La que me encanta es “valorar”. Yo me esfuerzo por aferrarme al hecho de que la relación que tiene el paciente con Dios es muy querida e inseparable. La cosa más importante que podemos hacer, y nos encanta hacer, es saber lo que Dios sabe acerca de cada uno de Sus hijos.

Publicado originalmente en el número del 24 de octubre de 2005 del Christian Science Sentinel

1 Retrospección e Introspección, pág. 86. 2 Ciencia y Salud, pág. 395. 3 Ciencia y Salud, pág. 497.

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