Mary Baker Eddy y los Enfermeros de la Ciencia Cristiana
Por Judy Huenneke
1908. ¡UN AÑO LLENO DE ACONTECIMIENTOS PARA MARY BAKER EDDY! A fines de enero se mudó de Concord, Nuevo Hampshire, donde había vivido casi dos décadas, a Chestnut Hill, Massachusetts. Ahora le resultaría mucho más fácil mantenerse en contacto con la Junta Directiva de la Ciencia Cristiana y otros funcionarios de la Iglesia que estaban trabajando en importantes proyectos. Las comunicaciones circulaban constantemente entre su hogar y las oficinas de la Iglesia en el área de Back Bay en Boston.
Entonces, ¿por qué, insperadamente, envió la Sra. Eddy esta nota a los Directores?
Amados hermanos:
Por favor, voten sobre la adopción del siguiente Estatuto de la Iglesia, y si es adoptado publíquenlo en nuestras publicaciones periódicas y en el Manual de la Iglesia:—
ARTÍCULO VIII ENFERMEROS DE LA CIENCIA CRISTIANA. SECCIÓN 31. Un miembro de La Iglesia Madre que se acredite como enfermero o enfermera de la Ciencia Cristiana, deberá tener un conocimiento demostrable de la práctica de la Ciencia Cristiana, comprender a fondo la sabiduría práctica necesaria respecto al cuarto de un enfermo, y que pueda cuidar bien del enfermo. Los nombres de tales personas pueden publicarse en The Christian Science Journal según las reglas establecidas por los editores.
[Firmado] Mary B G Eddy
[L01002, 16 de noviembre de 1908, La Colección Mary Baker Eddy]
A los archivistas que cuidan las colecciones relacionadas con Mary Baker Eddy y los primeros pasos del movimiento de la Ciencia Cristiana, les han hecho esta pregunta muchas veces a lo largo de los años. Lamentablemente, nuestra respuesta ha sido bastante simple: No lo sabemos.
Recientemente, esta pregunta surgió otra vez para el centenario del Estatuto sobre los Enfermeros de la Ciencia Cristiana. Ha llegado el momento de considerar este misterio desde una nueva perspectiva. O ¿fue realmente un misterio? La verdad es que no se esperaba que el 16 de noviembre de 1908 apareciera esta definición de la función que cumple la enfermería en la curación mediante la Ciencia Cristiana. ¡Sucedió unos diez días antes que La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana lanzara una nueva publicación, un diario! ¿Cómo podía la Sra. Eddy estar pensando en otra cosa que no fuera The Christian Science Monitor?
Esto no quiere decir que la Sra. Eddy nunca hubiera hecho mención de los enfermeros o de la enfermería. En la tercera edición de la obra de su vida, Ciencia y Salud, en el capítulo “Curación del enfermo”, afirmó de forma muy categórica que “Un enfermero malhumorado o quejumbroso nunca debería hacerse cargo de un enfermo”. ¡La Sra. Eddy escribió esta declaración en Ciencia y Salud en 1881, en una época en que había pocos Científicos Cristianos y aún menos practicistas de la Ciencia Cristiana! Para 1902, esta declaración apareció en términos muy similares a la actual de Ciencia y Salud, aunque las palabras “falsa” y “paciente” no fueron agregadas sino hasta fines de 1907, alrededor de un año antes que fuera escrito el Estatuto.
Volviendo a noviembre de 1908, me sorprendió que en ese momento Mary Baker Eddy estuviera pensando en tal diversidad de temas, de los cuales el Monitor era sólo uno. Al examinar la correspondencia de la Sra. Eddy, antes y después de escribir el Estatuto sobre los “Enfermeros de la Ciencia Cristiana”, observé que a fines de 1908, ella estaba pensando en el futuro, asegurándose de que los cimientos de su movimiento fueran fuertes y duraderos. Estaba atendiendo muchos asuntos, grandes y pequeños. Por ejemplo:
14 de noviembre: La Sra. Eddy finalmente decidió no tener más contacto con su hijo adoptivo, Ebenezer Foster-Eddy. Su relación con él se había distanciado cada vez más a través de los años. En 1907, él había tomado parte en la persecución conocida como el juicio de los Amigos Cercanos. Este juicio la desafió a demostrar que era mentalmente competente (y así lo hizo).
14 de noviembre: Ordenó la clausura del “Cuarto de la Madre”. Este cuarto del Edificio Original de La Iglesia Madre, designado para su uso personal cuando ella visitara la iglesia, había estado abierto al público para visitas guiadas por varios años. La Sra. Eddy se sentía incómoda con el papel que tenía este cuarto como una especie de atracción turística, porque sentía que podía sugerir e incluso promover la adoración de su personalidad.
16 de noviembre: La Sra. Eddy dictó a su secretario Adam H. Dickey, el Estatuto sobre los Enfermeros de la Ciencia Cristiana. Aparentemente, la Junta Directiva recibió una copia escrita a máquina más tarde ese mismo día. Los Directores aprobaron el Estatuto al día siguiente.
18 de noviembre: Allison V. Stewart, su editor, le escribió explicando que puesto que todos sus libros ahora tenían el mismo tipo de letra y el mismo tamaño de página, era hora de que todas sus publicaciones en rústica adoptaran una apariencia similar uniforme.
25 de noviembre: Se publicó el primer número del Monitor; fue el cumplimiento de su deseo largamente anhelado de que la Ciencia Cristiana estuviera presente en el mundo del periodismo. El Estatuto sobre los Enfermeros de la Ciencia Cristiana fue publicado muy pronto en el Christian Science Journal y en el Christian Science Sentinel (en el número del 21 de noviembre, menos de una semana después de que fuera redactado), y para mediados de diciembre el Estatuto fue publicado en la edición 75º.; del Manual de La Iglesia Madre en el capítulo titulado “Disciplina”, bajo el Artículo VIII, “Instrucciones para miembros”. La respuesta que los Científicos Cristianos dieron a esta estipulación debe haber sido bastante rápida, porque para febrero de 1909 cinco personas se estaban anunciando en el Journal como Enfermeros de la Ciencia Cristiana.
Tal vez, nunca sabremos si fue un acontecimiento, una carta o una conversación, lo que impulsó a Mary Baker Eddy a escribir “Enfermeros de la Ciencia Cristiana” a mediados de noviembre de 1908. Pero ciertamente este Estatuto es la culminación del largo registro que tenía la Sra. Eddy del cuidado compasivo que brindaba a los demás, y de su deseo de proveer a su movimiento de todas las herramientas que necesitara para proteger y salvaguardar la curación en la Ciencia Cristiana. ¡Y eso es algo que vale la pena celebrar!
Judy Huenneke es archivista investigadora principal de La Biblioteca Mary Baker Eddy en Boston.





